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mi niñera se llama muerte
mi nodriza me atrae a su corvo
debo proteger a mi hermana
no quiero que vea.

Quiero que sigamos coleccionando estampillas
que limpiemos con té los ojos de las palomas ciegas
habrá atardeceres más adelante
la sobrevida se nos ha prometido
 padre sabe camuflar muy bien el color de las fieras
y largar su ponzoñoso latido de inteligencia
madre posee la firmeza requerida
mientras trenza nuestros cabellos
explica El Capital
separa malvados de bienhechores.

Tengo ocho años y un cisne
durmiendo el sueño mortal en mi hombro
insisto en hacerme una pregunta
¿por qué se suicidan las hojas
cuando se sienten amarillas?
la respuesta cuelga de mis labios
en la ronda infernal de mis temores.

Tengo ocho años
hace unos días me caí en un pozo
de caída interminable
el agua viscosa del fondo
era cálida mermelada de naranjas
la mano alcanzaba un círculo en el cielo
engendrado en el agujero de mi cabeza
una vez que entraron los seres subterráneos
la población entera de videntes me acosó
hasta cegarme
allí obtuve nuevos dedos
 para alcanzar la soga del aliento existencial
no he logrado aún trepar a la superficie
 pero tengo mis dominios en la oscuridad.

Tengo ocho años y una amiga en el exilio
le dirijo esquelas y páginas de mi diario
ese país
es el único destino de mi cariño
soy fiel
guardo en sitio seguro
el castillo que escudriñamos
entre la montaña y el río
nombramos a todo habitante del misterio
súbdito y posesión de nuestro amor 

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soy fiel
hacia allá me dirijo todo el tiempo
 patria remota y simultánea.

Tengo ocho años y si cumplo cien
seguiré teniendo ocho años.

( Material Mente Diario)

I.- YO CACTUS

I

Yo no soy moderna
o tal vez lo soy. Vivo con mi sangre puesta
goteando encima de las cosas
en una absurda imitación del universo.
Yo no llevo guantes ni ropa blanca
cuando toco los metales
cuando escarbo en las miradas
y me seduce el olor cuando fermenta.
La palabra es una viga donde posan su alma los
muertos
el verbo una cornisa en movimiento
y mi oscura vitalidad
el camino que no cesa.
Acaso me hablaré desde el silencio.
Acaso alguna vez poder vestirme del vacío
sonreír desde la mueca.
Acaso cegar el mundo con los ojos abiertos.
Ser siempre lo que no soy
-muriendo en cada intento-
a espaldas del reloj que avanza.

( El Yo Cactus)

SOMOS TODOS PARA LA SED

Funda para ti un país de pieles, azoteas y naufragios
fúndalo para que calcen tus pies el cosquilleo de las estrellas.
Recoge a tu paso el sabor de sus ciudades

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la palabra confusa de sus caminos
y hazte fabricar un traje que te lleve dentro.

Dale a tu país el fruto extraño de una bandera
 pues toda esquina merece un ícono
de madera o de metal o del viento de los peregrinos
 para que pregonen en las historias un suelo hecho de parches.

Alimenta tu país y da posada al sediento y al vacío
con la vastedad de tu propio cuerpo
siempre estarán brotando recodos desconocidos
gestos de hambre y jirones interrogando
la permanencia de cada segundo, de cada certeza, de cada caricia.

Mantén a los sabios abocados en la tarea de habitar y descifrar 
los brazos, las calles y las piernas
los ríos de mieles amarillas, el pájaro carnicero de la boca
y por supuesto el ojo que en cada cosa apoza su marca
el ojo que de cada plaza jamás se marcha.

 No edifiques cementerios y confíate duradero pues en tu país
la vida hace pagar caro todo instante recuperado de la muerte.

Y levanta tu país como una torre en el exacto lugar del llanto

( Escrito en Braille)

Dedos de Yerba

Paraísos artificiales

ustedes surten la sed del comensal

el banquete es en este mundo.
Somos rosas devoradas por el sol
una sombra
mordiendo el muro la imagen de dos arrimados contra él
desmembrándose en la pasión
la tarde cotidiana que es apenas soporte de la tarde excepcional
¿te acuerdas de mí
la que reveló tus verdaderos pies
tus pies en la tarde cotidiana?
Si me enciendes
tragarás con apuro el humo que se ha hecho de mi cuerpo
las pavesas son los órganos
de tu propio cuerpo
la caverna

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el descampado
el arroyo siempre es otro y uno mismo el sediento
el animal babeando la imagen reflejada
escribe sobre tus pequeños paraísos artificiales
imágenes de adentro en la espesura
aunque no seas auténtico ni verdadero.

Paraísos artificiales qué importa si son los infiernos de la persona
los monstruos o las sabandijas que emanan de muy adentro
y se apoderan de la ventana
 paraísos artificiales qué importa
si te resignas al canto de los pájaros y el eco
choca en el hueco de la caverna que habitas
qué importa si sólo importa atrapar en la hoja ese canto
ya sea en forma de torrente o espaciada lucidez.

La poesía tiene extraños caminos o no tiene
así se escriba sorprendido
aterrado siempre de uno mismo
el problema es cómo terminar el poema
cómo darle cauce
esquema de eco
 potencia de grito
admisibilidad.

Lee sobre ello en el ideograma
que ha formado la ceniza sobre la mesa.

La luna no es luna
es sonsonete de la lengua
de la piedra que lame la lengua que alumbra la luna
lengua hecha áspid
será mortal para los escuchas
caerán como fardos hoguera de lamentos
chilenos
turcos
germanos
tehuelches
recógelos a tu paso y sírvelos
sazonados sobre la mesa.

Paraísos artificiales ustedes son los pies del rito
 pies de humo para el barro original
guijarro en la boca para controlar el habla tartamuda
dedo untado en sangre
leche o yerba
 página en blanco sirviendo al sacrificio
todos los sentidos dan cuenta de la materia
niñas serán diosas por virtud de la palabra.

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Paraísos son los pies y la mesa el soporte
alrededor y en torbellino recuperados esqueletos
de la propia experiencia humana
 bebiendo vino
amamantando supersticiones
así parcharás uno a uno tus muñones cansados
las rotas alas pasajeras
la perdida belleza recuperada en cada parto
 belleza eterna podrías estar en las letras
 pero perdiste la juventud.

Paraísos artificiales ustedes no son lo que yo digo
lo que dice Charles
son y no son la mesa de operaciones
el paraguas o la flor desubicados.

El vicio cómo cuesta
cómo aburre la virtud
cómo atrofia la virtud
cómo expande el vicio
cómo articula
la leporina voz ad portas Siglo XXI.

( Material Mente Diario)

Marineros bajo tierra

Hay que desarrollar talento para lo efímero
encuentros cotidianos furtivos la más regular de las relaciones
un cariño entrañable por el impermeable conocido
la seguridad que da la mueca repetida
el aroma a mantequilla de cacao en los peinados de algunas etnias
 puede ser la opción de hogar que nos espera.

Un querido perro fiel con su hermosa dueña solitaria
una Artemisa que tras mil arrugas rojas
es una niña con sonrisa
 presentando a Stalker 
can mediano de mirada atenta
 probablemente un poseído
el dueño de la situación.

¿Por qué tuve que perderla a ella y a su perro
en la impenetrable Gran Ramera y no topármelos más
si no hasta esta mañana?
Pero es invierno y sus trenzas rubias se encogieron

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