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TitleGrecia - El Mundo Helenístico I (A. Heuss & F. Schachermeyr)
TagsAncient Greece Historiography Philology Hellenistic Period
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Table of Contents
                            Créditos
INDICE
INTRODUCCIÓN POR Alfred Heuss
ORIGEN Y ELEMENTOS CONSTITUTIVOS
DE LA HISTORIA GRIEGA
POR
Fritz Schachermeyr
	LAS CULTURAS MÁS ANTIGUAS DEL EGEO
	LA CULTURA MINOICA DE CRETA
	LA GRECIA MICÉNICA
LA HÉLADE
POR 
Alfred Heuss
	LA ÉPOCA ARCAICA
		Formación del pueblo griego. Homero
		LA ESCRITURA CRETO-MICÉNICA
		La expansión de la civilización helénica: la colonización griega
		Crisis y transformación
		La tiranía
		El origen de la Esparta clásica
		La Atenas arcaica: Solón, Pisistrato, Clístenes
		La situación política internacional en el último período
de la Grecia arcaica
		La cultura del período arcaico tardío
	LA ÉPOCA CLÁSICA
		ATAQUE PERSA-CARTAGINÉS Y DEFENSA GRIEGA
			La sublevación jonia
			Maratón
			Salamina y Platea
			Himera
		HACIA UN NUEVO ORDEN
			Después de la victoria
			La liga naval ática
			El final de una ilusión
			Imperialismo democrático
			La paz
			Pericles
			El Estado de la justicia
			El imperio ático
			Atenas y el espíritu griego
		CRISIS Y CATÁSTROFE: LA GUERRA DEL PELOPONESO
			La prueba de Atenas,
			La aventura del poder
			La ruina de la potencia ateniense
			La política, en un callejón sin salida
			El milagro ático
			Esparta, en conflicto con los presupuestos de su victoria
			La verdad de los hechos
			A la búsqueda del más poderoso
			La respuesta del pensamiento
			Luces y sombras del occidente griego
			El gran juego por la Hélade
                        
Document Text Contents
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R
e s u l t a d o de un gigantesco esfuerzo por reunir a los más no­

tables especialistas bajo la dirección de dos eminentes historia­
dores, esta H ISTO RIA UNIVERSAL es una obra colectiva

dentro de un conjunto armónico. Al mismo tiempo que considera los as­
pectos políticos en que se enmarca, dedica gran atención a los problemas
económico-sociales y a los fenómenos culturales e ideológicos, haciendo
posible la comprensión total y unitaria de la Historia. En ella se presta la
misma atención a todos los períodos históricos de la Humanidad, como
acontecer fluido, en el que todas y cada una de las etapas emergen con la
importancia que de hecho tuvieron: de presupuesto necesario para la
etapa ulterior. Sin renunciar al más riguroso criterio científico, logra por
su estilo interesar a todo lector culto.

En este primer volumen del tomo III y tras el capítulo introductorio
de F. Schachermeyr sobre Troya, Creta y Micenas, es uno de los propios
editores de la obra, el profesor A. Heuss, el encargado de trazar, con un
extraordinario vigor y de forma magistral, la historia griega desde la
Gran migración a lo largo de la época arcaica, a la que ponen fin las gue­
rras médicas, hasta Alejandro Magno, el punto de acceso al helenismo.
La época de formación en la que lo griego llega a asumir su fisonomía
propia y genera los elem entos que le permitirán desarrollar su función
universal, conduce a los siglos V y IV, período en el que Grecia hizo una
«gran política» sobre la base de la ciudad-estado. Es el momento que,
bajo la etiqueta no completamente unívoca de «clasicismo», comprende
las grandezas más luminosas y ejemplares de toda la historia griega.

Cubierta: La Tholos de Delfos.
Foto Robert G. Everts

Armauirumque
Armauirumque

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LA HÉLADE 441

ellos mismos siguieron siendo lo que eran. Es significativo que ni Filipo ni
A lejandro hicieron conquistas morales entre los griegos. La actitud domi­
nante era conservadora y parecía verosímil que todo continuara como antes y
que no se delinearan horizontes ilimitados. Cuando el imperio persa se des­
moronó y Alejandro se convirtió en el hombre más poderoso de Occidente,
los espartanos hicieron la guerra al lugarteniente de Alejandro, A ntipatro, y
faltó poco para que también colaborasen los atenienses. Aproximadamente
hacia la misma época, se desarrolló en Atenas una extraña batalla jurídica:
Demóstenes y Esquines se enfrentaban (en base a motivos formales que no
viene al caso referir) para decidir públicamente quién de los dos había lle­
vado a cabo la política más adecuada antes de Queronea. ¡Y resultó vence­
dor el derrotado del 338! En ocho años, el sentimiento general se había m o­
dificado bien poco. En estas circunstancias no puede extrañar que, en el 323,
la muerte de Alejandro despertara en Grecia, y sobre todo en Atenas, la
convicción de que el horror comenzado en Queronea ya había terminado y
que el antiguo orden (o desorden) se restablecería automáticamente. Tam ­
bién Demóstenes, que en los últimos quince años había sido muy prudente,
fue víctima de esta ilusión, que le costó la vida. Cuando las armas macedo-
nias vencieron, su única salida fue el suicidio (322 a.C.).

¿Es éste, el fin de la época «clásica» griega? La pregunta es embarazosa
para el historiador, porque lo enfrenta con problemas que desbordan su ob­
jeto. ¿Qué es, en definitiva, una época, y qué la define? ¿La victoria de M a­
cedonia, que realmente fue sólo la victoria de Filipo y de Alejandro, repre­
sentó únicamente la continuación de la historia griega bajo la égida macedó­
nica? ¿Se convirtió la historia griega en historia macedónica o quizá fue al
contrario, como pensaba la teoría política nacionalista del siglo xix? ¿Tiene
el vencedor siempre razón y, con ello, está de su lado la «razón» histórica?
El cronista de la época clásica sólo puede formular estas cuestiones (y aún
otras), pero la respuesta únicamente puede deducirse de la visión del con­
junto. Ciertamente, la función de Macedonia fue decisiva para la historia
griega, pero hay que identificarla no sólo con la acción de Filipo, sino tam ­
bién con la de A lejandro, y es instructivo ver qué es lo máximo qúe puede
hacer el individuo en la historia y también lo que, en definitiva, no puede ha­
cer. El examen de la época clásica no exaspera estas reflexiones; tan sólo
puede mostrar cómo surgieron las premisas de esta problemática y cómo fue
posible que el centro de gravedad de la política griega se desplazase hacia el
Norte.

Armauirumque
Armauirumque

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